Lo prometido es deuda, así que hoy os contaré algo de como fue el día de ayer.
El vuelo
Tras salir de Santiago con un retraso de casi media hora (que ya se veía venir en el mostrador de facturación), el vuelo fue estupendo, salvo por unas turbulencias antes del aterrizaje. El tiempo estaba despejado durante buena parte del trayecto, lo cual me regaló unas vistas excelentes, algunas de ellas por primera vez:
Chorb@s, La Coru desde el aire mola más aun.
Y Ferrol la verdad es que gana mucho desde aquí.
Y ahora lo mejor, inédito para mi hasta el momento debido a malas coincidencias de climatología y asiento:
La primera vez que pasaré tanto tiempo lejos de mi casa coincide con la primera vez que puedo verla desde el aire. Coincidencia? Justicia universal?
Y por supuesto, además de Cedeira: Cabo Ortegal, Cantís de Herbeira, Punta Candieira... cousa bonita!
A todo esto hay que añadir la costa norte de Francia, el Canal de la Mancha (y una de sus islas) y el aeropuerto de Heathrow, en el cual estaban teniendo lugar a la vez un aterrizaje y un despegue. También nos cruzamos "muy" de cerca con otro avión, más cerca de lo que yo había visto nunca, y la verdad es que impresiona bastante dado que ofrece una visión más realista de la velocidad de estos cacharros.
El tren (bueno, los trenes)
La segunda parte del viaje fue en tren: Stansted Airport -> Ely -> Norwich -> Lowestoft. Tras un pequeño desconcierto en la estación de Stansted (no encontraba las máquinas para recoger los billetes) el viaje siguió sin problemas, atravesando la campiña inglesa con unas vistas no espectaculares pero sí interesantes que incluyeron todo tipo de explotaciones agrícolas y ganaderas, la sede de Cambridge University Press, un canal navegable, etc.
Norwich Train Station
Llegada a Lowestoft y a mi nueva casa
Finalmente llegué a Lowestoft con unos diez minutos de retraso por los cuales el maquinista pidió perdón unas cuatro o cinco veces (igualito que en Renfe, verdad?). De la estación a casa me llevó un amable taxista que me hizo una "receipt" un poco espartana que no sé si les servirá a las buenas gentes del Servicio de Investigación, pero se intentará.
Una vez en la casa fui alegremente recibido por mi casera y una de sus hijas (que no vive aquí pero está de visita). Me enseñaron la casa y el jardín, me explicaron un montón de cosas y cumplimos con el papeleo contractual. Luego me llevaron a hacer la compra a un hipermercado cercano y, aprovechando que tenía coche y ayuda, me dejé casi 100 libras en la compra, que por supuesto incluyó un par de "ales" al estilo de la tierra (pero de eso ya hablaremos otro día).
El jardín visto desde mi ventana. Como veis tengo un vecino "muy protestante".
Hecho eso, una buena ducha y una rica cena me dejaron como nuevo, pero también me llevaron a la realidad del estado de cansancio que os mencioné ayer. Así que a dormir me fui. Debo decir que mi habitación es muy cómoda y que gracias a la providencia resulta que a esta señora le gusta la oscuridad para dormir, de modo que todas las habitaciones tienen unas cortinas opacas que son casi como una persiana, algo complicado de encontrar por estos lares.
Mi primera cena y su maltoso acompañamiento.







Guarricena!
ResponderEliminarDe eso nada!
ResponderEliminarQué bonita es la estación de Norwich, ¿no?
ResponderEliminarY como mola ver Punta Candieira desde el aire.
Está bien, está bien... :)
Tiene su encanto, sí. Y Punta Candieira mola desde cualquier punto de vista! ;)
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