sábado, 27 de septiembre de 2014

Woodforde's

Una de las cosas que comparto con este extraño país es la pasión por la cerveza. Estaréis de acuerdo en que dejar de lado semejante coincidencia de intereses sería un desperdicio absurdo. Es por eso que desde el principio decidí aprovechar esta situación, y pensando en ello se me ocurrió que sería genial poder visitar alguna de las "breweries" de la zona, sin saber realmente si esto iba a ser posible. Cuan grande fue mi alegría al comprobar que efectivamente muchas de ellas ofrecían visitas guiadas con muy buena pinta (cáptese el doble sentido) y a un precio razonable. 

Pues bien, hoy he visitado la primera de ellas: Broadland Brewery, hogar de las Woodforde's Norfolk Ales. Se trata de una pequeña y relativamente joven cervecería situada entre Salhouse y Woodbastwick, en el NE de Norwich. El complejo está formado por el pub "Fur & Feather" (ubicado en el antiguo edificio de oficinas de la fábrica), la propia "brewery" y la tienda, lugar donde comienza el tour.

El "Fur & Feather" y su terraza

Bienvenidos a "Woodforde's"

El guía encargado de dirigir el tour fue nada menos que uno de los fundadores de Woodforde's, un encantador anciano, ya retirado del servicio activo como maestro cervecero, que narró en primera persona la trepidante evolución de la marca desde su creación en 1981. Este ex-profesor de química, aficionado a elaborar su propia cerveza, decidió por aquel entonces, junto a banquero, un ingeniero, y algún aventurero más que compartían dicha afición, hacer de ella su profesión. La historia de la marca se resume en un crecimiento constante, desde unas instalaciones rudimentarias en las que todo el trabajo se hacía a mano ("cuando llegaba un camión cargado de malta, todos los empleados empezando por el director lo descargábamos a mano, saco a saco, tardábamos alrededor de una hora"), hasta la actual fábrica en la que el proceso está altamente automatizado gracias a las nuevas tecnologías. Todo ello sin renunciar a sus estándares de calidad y cosechando grandes éxitos.

Tras la introducción histórica, siguió una visita completa a las instalaciones de la fábrica, acompañada de detalladas explicaciones sobre el proceso de elaboración y su evolución a lo largo del tiempo. Tuvimos también la oportunidad de tomar contacto con dos de los cuatro ingredientes básicos de cualquier cerveza: la malta, que pudimos probar; y el lúpulo, que pudimos tocar y oler.

Flor de lúpulo desmenuzada en mi manaza

Nuestro guía junto a los nuevos tanques de fermentación

Tanques de conservación y un montón de "casks" listos para ser distribuidos

Sin duda, la implicación personal de nuestro guía en el establecimiento y modernización de las instalaciones y el proceso de elaboración, junto a la sabiduría acumulada a lo largo de casi tres décadas haciendo auténticas "ales" al más puro estilo británico, hicieron del tour una experiencia entrañable y enriquecedora. 

Y si la visita fue enriquecedora, la pequeña "cata" que le siguió tampoco estuvo mal. Probamos tres cervezas diferentes (media pinta de cada una) y el abuelete seguía ofreciéndonos más, pero dado el ritmo al que hubo que liquidar las dos primeras y el estómago vacío pidiendo sólidos a gritos, hubo que plantarse ahí.

Después de esto, una rica comida en el "Fur & Feather" (acompañada de una Phoenix IPA, una de las últimas creaciones de la marca) y para casa.

"Vai sendo hora de ir para a casa..."

En definitiva, puedo decir que esta ha sido mi mejor visita a una instalación cervecera hasta el momento. Pero si todo va bien, habrá alguna más en las próximas semanas y puede que la superen...

Dato curioso: la escala de medida pH fue desarrollada en la fábrica de Carlsberg, como respuesta a la necesidad de hacer mediciones precisas de la acidez de la cerveza. En palabras de nuestro guía "la escala de pH es una de las dos grandes cosas que la elaboración de cerveza ha dado a la humanidad, la otra son años y años de felicidad".

4 comentarios:

  1. Me gusta la frase final

    Qué fiasco la Paulaner...cada vez que lo pienso, me indigno.

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    1. Esta era igual que Paulaner en lo que se refiere a "acondicionamiento" de las instalaciones para la recepción de visitantes. Pero mejor organizada, eso sí.

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  2. Jo Fer. ¿La mejor? Y nos la perdemos?

    No hay derecho. Me vengo a manifestar aquí. jaja.

    Por lo demás, estoy muy de acuerdo con Luaces. Mola la frase final.Que vengan más años de felicidad. Y que los vea con vosotros.

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    1. :)

      Tengo más pendientes, así que alguna aun puede superarla. Cuando encuentre la mejor entre las mejores os cuento, y si alguien se apunta yo repito jeje

      Por ahí serán suavecitas, no? jeje

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